Cuando paseas por nuestros prados de pastoreo con los ojos bien abiertos, la eufrasia siempre te llama la atención. Su inconfundible flor blanca, con vetas moradas y una mancha amarilla, destaca y resulta muy agradable a la vista. Aquí, la eufrasia es una de las tres plantas más importantes para tratar las afecciones oculares; se lleva utilizando con éxito en oftalmología desde hace más de 700 años.
Datos interesantes sobre la eufrasia
- Los ganaderos de los pastos alpinos arrancan la eufrasia porque reduce la producción de leche de sus vacas: se alimenta de las raíces de los pastos.
- Hasta 2003, la eufrasia que se usaba para hacer medicamentos siempre se recolectaba en el campo.
- Los franceses lo llaman «Casse-lunette» —«rompegafas»— porque se dice que mejora la vista.
Efectos y propiedades
La eufrasia es una planta semiparasita: puede alimentarse por sí misma, pero utiliza raíces succionadoras para extraer nutrientes de las raíces de otras plantas. En la medicina natural, es ideal para tratar las membranas mucosas y la conjuntiva. La glicósidos iridoides tienen efectos antiinflamatorios, los taninos que contrae los vasos sanguíneos, los cuales Flavonoides antibacteriano y antiviral. Esta combinación lo convierte en la opción ideal para casi todas las afecciones oculares, ya sean de origen bacteriano, viral, alérgico o causadas por el aire seco.
Características: antiinflamatorio, astringente, calmante, hidratante, antibacteriano.
Ámbitos de aplicación
La eufrasia es una planta con propiedades específicas: todas sus indicaciones tienen que ver con las membranas mucosas y la conjuntiva, sobre todo en los ojos.
La eufrasia para la fiebre del heno
En la fiebre del heno, el polen transportado por el viento entra en contacto con las membranas mucosas de la nariz y los ojos. Estas reaccionan con una respuesta inflamatoria: se inflaman, se hinchan y lloran. Los ojos pican y arden, y la nariz gotea sin control. La eufrasia contrarresta esta reacción alérgica: los glucósidos iridoides calman la inflamación y los taninos contraen los vasos sanguíneos hinchados. Los ojos dejan de llorar y de picar, y te sientes mucho mejor.
Euphrasia officinalis para la conjuntivitis
Ya sea por virus, bacterias, polvo o aire seco, en la conjuntivitis la fina membrana mucosa que recubre el ojo se inflama, se enrojece y se hincha. Las gotas oftálmicas de eufrasia se aplican varias veces al día: los glucósidos iridoides frenan directamente la reacción inflamatoria, mientras que los taninos contraen los vasos sanguíneos dilatados. El enrojecimiento, el picor y la adherencia de los párpados disminuyen, y el ojo se calma.
Eufrasia para la conjuntivitis y la rinitis
Los ojos y la nariz están conectados anatómicamente: el conducto nasolagrimal los une. Cuando hay catarro, suelen afectarse tanto los ojos como la nariz, ya que ambas membranas mucosas se ven afectadas. La eufrasia, gracias a sus glucósidos iridoides y taninos, reduce la inflamación, las membranas mucosas se deshinchan y la producción excesiva de secreciones se normaliza. Al mismo tiempo, los flavonoides combaten virus y bacterias.
Euphrasia officinalis para los resfriados
Cuando los virus del resfriado afectan a todo el tracto nasofaríngeo, las membranas mucosas se irritan, se inflaman y producen un exceso de secreciones. La eufrasia calma las membranas mucosas de forma específica: los taninos contraen los vasos sanguíneos dilatados y los glucósidos iridoides tienen un efecto antiinflamatorio. La sensación de irritación en los ojos y la nariz disminuye y el sistema inmunitario se alivia.
Euphrasia para el orzuelo
El orzuelo es una infección purulenta por estafilococos en el borde del párpado: una pequeña inflamación dolorosa que afecta mucho al ojo. La eufrasia, gracias a su efecto antibacteriano y antiinflamatorio, hace que los síntomas sean más llevaderos y refuerza las defensas del organismo. Si el orzuelo sigue creciendo o los síntomas se agravan, debes acudir a un oftalmólogo.
Euphrasia officinalis para la fotosensibilidad
Las conjuntivitis graves pueden alterar la refracción de la luz en el ojo y provocar una marcada sensibilidad a la luz. Cualquier luz duele y apenas se puede abrir el ojo. La eufrasia combate la causa inflamatoria: la inflamación de la conjuntiva remite, el ojo se calma y la sensibilidad a la luz vuelve a la normalidad.
Instrucciones de uso
La eufrasia se puede comprar en la farmacia en forma de colirio, hasta 5 veces al día por ojo. También se vende por vía oral como componente de preparados homeopáticos complejos para los síntomas del resfriado.
Embarazo y lactancia
No hay ningún inconveniente en usar la eufrasia en forma de colirio durante el embarazo: su aplicación local en los ojos se considera segura.
Ficha de la planta
- Nombre botánico: Eufrasia officinalis
- Familia botánica: Orobancháceas (Orobanchaceae)
- Otros nombres: El ladrón de leche, El lobo de los prados, Gracias por tu mirada
- Época de floración: De julio a septiembre
- Origen: Originario de (Europa, hasta los 2.300 m)
- Toxicidad: No tóxico



