¿Qué es la gastritis?
La mucosa gástrica protege la pared del estómago del ácido gástrico, que es muy agresivo. Cuando tienes gastritis, esta capa protectora se irrita o se inflama, lo que hace que la sensible pared del estómago sufra más.
Los síntomas pueden aparecer de repente o desarrollarse a lo largo de un periodo más prolongado. Mientras que algunas personas solo notan molestias de vez en cuando, otras sufren síntomas recurrentes durante semanas o meses.
Causas de la gastritis
La gastritis puede tener varios desencadenantes. A menudo, varios factores actúan al mismo tiempo sobre la mucosa gástrica.
1. Helicobacter pylori
Uno de los desencadenantes más comunes es la bacteria Helicobacter pylori. Puede afectar a la función protectora de la mucosa gástrica y favorecer la aparición de inflamaciones. Muchas personas son portadoras de esta bacteria sin presentar molestias.
2. Medicamentos, alcohol y nicotina
Ciertos analgésicos, como el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico, pueden irritar la mucosa gástrica. El alcohol y la nicotina también están relacionados con un mayor estrés para el estómago y pueden agravar los síntomas ya existentes.
3. Estrés y estilo de vida
Aunque el estrés no causa directamente todas las gastritis, sí puede agravar los síntomas y dificultar la recuperación. Muchas personas afectadas cuentan que los síntomas empeoran sobre todo en etapas de la vida más estresantes.
4. Reacciones autoinmunes y reflujo
En algunos casos, el sistema inmunitario ataca a las propias células de la mucosa gástrica. Además, el reflujo de ácido gástrico puede irritar aún más la mucosa y favorecer los procesos inflamatorios. Si tienes acidez estomacal con frecuencia, deberías acudir al médico para que te aclare la causa.
Síntomas típicos de la gastritis
Los síntomas pueden variar de una persona a otra. A menudo aparecen varios síntomas a la vez.
1. Dolor de estómago y sensación de presión
Muchas personas afectadas describen una sensación de ardor, pinchazos o presión en la parte superior del abdomen. Las molestias pueden aparecer sobre todo entre comidas o con el estómago vacío.
2. Náuseas y sensación de hinchazón
Una mucosa gástrica irritada puede afectar a la digestión. Esto puede provocar náuseas, falta de apetito o una desagradable sensación de hinchazón después de comer.
3. Acidez y eructos
Cuando el ácido gástrico llega al esófago, puede producirse una sensación de ardor detrás del esternón. A menudo también se producen eructos ácidos o un sabor desagradable en la boca.
4. Hinchazón y molestias digestivas
Muchas personas con gastritis sufren al mismo tiempo flatulencia, aumento de la formación de gases o una sensibilidad general en el sistema digestivo. Estos síntomas también pueden indicar un síndrome del intestino irritable.

La gastritis puede manifestarse con dolor de estómago, náuseas, acidez o molestias digestivas. Los síntomas varían de una persona a otra y pueden tener diferentes intensidades.
¿Qué te ayuda con la gastritis en el día a día?
Además del tratamiento médico, los hábitos cotidianos también pueden ayudar a aliviar el estómago.
1. Come cosas que no te hagan daño al estómago
Muchos de los afectados toleran mejor los alimentos fáciles de digerir, como la avena, el arroz, las patatas, las verduras cocidas o los plátanos, que las comidas muy condimentadas o grasas.
2. Reducir los alimentos irritantes
El alcohol, la nicotina, las especias muy picantes, los alimentos muy procesados y grandes cantidades de café pueden suponer una carga adicional para la mucosa gástrica.
3. Opta por comidas más pequeñas
Varias comidas pequeñas repartidas a lo largo del día suelen sentar mejor que unas pocas raciones grandes. Así, el estómago se ve menos sobrecargado.










