La avena es uno de los cereales más valiosos en la medicina natural. Se sabe que ya se utilizaba en la Edad del Bronce y hoy se ha redescubierto como tónico y sedante.
Datos interesantes sobre la avena
La avena es mucho más que un cereal para el desayuno: su historia y sus propiedades la convierten en un remedio fascinante.
- La expresión «me pica la avena» viene de la avena sin descascarillar que se usaba como pienso y que estimulaba a los caballos.
- Las gachas clásicas se consideran muy saludables para el estómago y el intestino.
- La avena es tan resistente al frío que se puede cultivar hasta los 1.600 m de altitud.
Efectos y propiedades
La avena te da energía en todos los sentidos. Beta-glucanos Cuidan el intestino, favorecen la proliferación de lactobacilos productores de ácido láctico y, según se ha demostrado, reducen el colesterol. Hierro, magnesio y zinc fortalecen el sistema nervioso. El flavonoide linarina ayuda a conciliar el sueño.
Características: tonificante, rico en fibra, calmante, tonificante para los nervios, fortalecedor del sistema inmunitario, reductor del colesterol.
Ámbitos de aplicación
Gracias a la variedad de sus componentes, la avena tiene un amplio abanico de aplicaciones.
La avena para los problemas de sueño
Los problemas para dormir suelen deberse a una falta de nutrientes que el sistema nervioso necesita para conciliar el sueño: el magnesio relaja los músculos, el zinc regula el metabolismo nervioso y las vitaminas del grupo B favorecen la producción de serotonina. Además, se ha demostrado farmacológicamente que el té y las tinturas de avena tienen un efecto inductor del sueño gracias al flavonoide linarina. El cuerpo concilia más fácilmente un sueño reparador.
Avena sativa para el sistema inmunitario
El intestino es la sede principal del sistema inmunitario: el 70 % de las células inmunitarias se encuentran en la mucosa intestinal. Los betaglucanos de la avena favorecen la proliferación de lactobacilos productores de ácido láctico en el intestino delgado y activan las células inmunitarias directamente en la mucosa intestinal. Un intestino sano es la base de un sistema inmunitario fuerte.
La avena para los problemas de concentración
Los problemas de concentración surgen cuando al sistema nervioso le faltan nutrientes esenciales: vitaminas del grupo B para la conducción nerviosa, hierro para producir energía, magnesio para la tranquilidad de las células nerviosas y zinc para un metabolismo nervioso saludable. La avena aporta todos estos nutrientes en una forma biodisponible. Con un consumo regular de avena, la capacidad de concentración mejora de forma apreciable.
Avena sativa para el agotamiento nervioso
El agotamiento nervioso se produce cuando el sistema nervioso central ha estado sobrecargado durante mucho tiempo y ha agotado sus reservas de nutrientes: las células ya no pueden producir energía y las señales se transmiten con dificultad. La avena repone esas reservas nerviosas agotadas: contiene exactamente los nutrientes que el SNC necesita para funcionar bien y regenerarse.
La avena como tónico
Con uno de los mayores contenidos en proteínas de todos los cereales, la avena es el alimento ideal para recuperarse tras una enfermedad, una operación o largos periodos de agotamiento. Las proteínas son fundamentales para la regeneración: los músculos, las células inmunitarias y las neuronas las necesitan para recuperarse. Además, la avena aporta todos los micronutrientes necesarios para asimilar las proteínas.
La avena y la diabetes
La avena tiene un índice glucémico muy bajo: los betaglucanos ralentizan la digestión y, con ello, el aumento del azúcar en sangre después de comer. El azúcar en sangre sube de forma lenta y constante, sin esos picos y bajones peligrosos que favorecen la resistencia a la insulina. Para las personas con diabetes, el consumo regular de avena es una de las estrategias alimentarias más eficaces.
Avena sativa para la hipercolesterolemia
Los betaglucanos de la avena se unen a los ácidos biliares en el intestino, que consumen colesterol para su síntesis; esto hace que bajen los niveles de colesterol total y de LDL en la sangre. Los estudios demuestran que el consumo regular de avena reduce significativamente los niveles de lípidos en sangre y, por lo tanto, disminuye el riesgo de arteriosclerosis, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
La avena para los problemas hepáticos y biliares
La avena favorece el flujo de la bilis desde la vesícula biliar hacia el intestino, lo que evita la acumulación de bilis. Una vesícula biliar sin estrés también alivia la carga del hígado, que es el encargado de producir la bilis. En caso de trastornos hepáticos y biliares, la avena actúa como un remedio suave y bien tolerado a largo plazo.
La avena en la dermatitis atópica
La dermatitis atópica suele tener un componente nervioso: el estrés agrava los síntomas. Los baños de paja de avena tienen un efecto calmante sobre el picor y la piel. Por dentro, las vitaminas del grupo B y los oligoelementos aportan al sistema nervioso los nutrientes que necesita para atenuar la respuesta al estrés y aliviar la reacción cutánea.
Instrucciones de uso
Como muesli, gachas, tintura, infusión o baño de paja de avena. Sencillo y versátil.
Embarazo y lactancia
Sin dudarlo. Las copos de avena son muy recomendables como muesli: aportan proteínas, zinc, magnesio y hierro.
Alergia a los cereales
La alergia a la avena no tiene nada que ver con las alergias a otros cereales; hay que aclararlo con una prueba de alergia.
Ficha de la planta
- Nombre botánico: Avena sativa
- Familia botánica: Poáceas (Poaceae)
- Otros nombres: Amigo, colega
- Época de floración: De junio a agosto
- Origen: Oriente Próximo, autóctono desde hace unos 5.000 años
- Toxicidad: No tóxico



