¿Qué hace la glándula tiroides?
La glándula tiroides (Glandula thyreoidea) es una glándula pequeña pero vital situada debajo de la laringe. Como si fuera un motor central, controla todo nuestro metabolismo, el crecimiento y el nivel de energía a través de la secreción de hormonas. Si el cuerpo necesita más energía —por ejemplo, cuando hace frío o durante el embarazo—, la glándula aumenta su producción de forma flexible.
Si este delicado sistema se desequilibra, puede aparecer un hipotiroidismo. Como la glándula produce muy pocas hormonas, todo el metabolismo funciona prácticamente a medio gas: todos los procesos del cuerpo se ralentizan y el rendimiento disminuye. El hipotiroidismo es uno de los trastornos metabólicos más comunes y afecta a las mujeres con mucha más frecuencia que a los hombres.
Causas del hipotiroidismo
El hipotiroidismo puede ser congénito o desarrollarse a lo largo de la vida. Los médicos clasifican las causas según dónde se encuentre el desencadenante en el cuerpo:
1. Hipotiroidismo primario
Esta es, con diferencia, la forma más frecuente. Se subdivide en:
- Causas congénitas: en raras ocasiones, los niños nacen sin tiroides (atireosis) o con una malformación del órgano (displasia tiroidea).
- Causas adquiridas: La causa más frecuente es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunitario destruye por error el propio tejido tiroideo. También una grave carencia de yodo, así como intervenciones médicas como operaciones de tiroides o la terapia con yodo radiactivo, pueden provocar una pérdida permanente de tejido y, por lo tanto, un hipotiroidismo.
2. Hipotiroidismo secundario
En este caso, la glándula tiroides está sana, pero ya no recibe las señales que necesita. La glándula pituitaria (hipófisis), que la controla, produce muy poca hormona reguladora TSH debido a una debilidad (insuficiencia hipofisaria). En el análisis de sangre, esta forma se manifiesta porque tanto las hormonas tiroideas (T3/T4) como el nivel de TSH están bajos.
3. Hipotiroidismo terciario
Esta forma es extremadamente rara. La causa está en el hipotálamo (una parte del diencéfalo). Este no segrega suficiente TRH, la hormona que debería activar la hipófisis. Así que la reacción hormonal en cadena se interrumpe justo al principio.
Síntomas del hipotiroidismo
El hipotiroidismo suele desarrollarse de forma gradual en la edad adulta. Al principio, los síntomas suelen pasar desapercibidos, pero con el tiempo el metabolismo se ralentiza notablemente. Los síntomas son variados y su intensidad puede variar de una persona a otra:
1. Energía y estado de ánimo
- Cansancio extremo y agotamiento excesivo
- Falta de motivación, desinterés y apatía general
- Dificultades para concentrarse y lentitud mental («niebla mental»)
- Estados de ánimo depresivos y desánimo
2. Metabolismo y digestión
- Aumento de peso inexplicable (aunque a menudo se acompaña de falta de apetito)
- Sensación intensa de frío (escalofríos, manos y pies helados), ya que el cuerpo produce menos calor muscular
- Estreñimiento debido a la lentitud de la musculatura intestinal
3. Piel, pelo y aspecto físico
- Piel fría, seca o áspera
- Cabello sin brillo y mayor caída del cabello
- Hinchazones pastosas (mixedemas), sobre todo en la cara, alrededor de los ojos o en la lengua
4. Otros signos de alerta físicos
- Piel fría, seca o áspera
- Cabello sin brillo y aumento de la caída del cabello
- Hinchazones pastosas (mixedemas), sobre todo en la cara, alrededor de los ojos o en la lengua

Síntomas del hipotiroidismo
Diagnóstico del hipotiroidismo
Por suerte, si sospechas que tienes hipotiroidismo, puedes aclararlo de forma bastante sencilla y rápida con un diagnóstico específico que te haga el médico. Este suele constar de tres partes:
1. El análisis de sangre
Lo más importante es el nivel de TSH. Si está elevado, eso apunta a un hipotiroidismo. Además, se miden las hormonas tiroideas fT3 y fT4.
2. Prueba de anticuerpos
Si se sospecha de tiroiditis de Hashimoto, el médico busca anticuerpos específicos contra la tiroides en la sangre (por ejemplo, anticuerpos anti-TPO).
3. Ecografía
Esto permite evaluar el tamaño, la estructura y posibles alteraciones o nódulos de la tiroides.
Tratamiento del hipotiroidismo
Como en el hipotiroidismo el cuerpo ya no puede producir por sí mismo las hormonas vitales en cantidad suficiente, hay que compensar ese déficit de forma externa. Los médicos lo llaman «terapia de sustitución».
1. El medicamento de elección
Lo habitual es recetar L-tiroxina, una hormona sintética cuya estructura es idéntica a la de la hormona T4 que produce el propio cuerpo. El cuerpo la transforma por sí mismo en la forma activa (T3) cuando lo necesita.
2. Toma de por vida
Como el hipotiroidismo (sobre todo en casos de Hashimoto o tras una operación) suele ser irreversible, normalmente hay que tomar los comprimidos de por vida.
3. Importante para el día a día
La L-tiroxina es sensible a los alimentos. Para que surta el efecto óptimo, hay que tomar el comprimido por la mañana en ayunas, al menos 30 minutos antes del desayuno y solo con un sorbo de agua del grifo. El café y los alimentos ricos en calcio (como la leche) pueden bloquear en gran medida su absorción en el intestino.
Plantas medicinales como apoyo al hipotiroidismo
Además del tratamiento clásico, la medicina natural ofrece valiosos enfoques para ayudar suavemente al organismo a recuperarse. Ciertas plantas medicinales y sustancias naturales pueden ayudar a activar el metabolismo, aliviar los síntomas asociados y favorecer el equilibrio hormonal.

Plantas medicinales que ayudan a tratar el hipotiroidismo
- Cafeto
En dosis bajas, homeopáticas o espagíricas, tiene, paradójicamente, un efecto calmante. Ayuda a combatir la inquietud interior provocada por el estrés, la ansiedad y los trastornos del sueño, que, de otro modo, supondrían una carga adicional para el equilibrio hormonal. - Espino blanco
Un metabolismo lento suele suponer una carga para el sistema cardiovascular. El espino blanco refuerza la función cardíaca, favorece la circulación sanguínea y alivia la carga sobre el sistema circulatorio en caso de hipotiroidismo. - Esponja marina
Este clásico ingrediente natural aporta compuestos orgánicos de yodo, que son los componentes básicos para la producción de hormonas, y tradicionalmente ayuda a reequilibrar una glándula tiroides perezosa. - El romero se utiliza tradicionalmente para favorecer el metabolismo, la energía y la vitalidad.










